Pasaron largos dias hasta que nuestros caminos se cruzaron. Esa noche sacie mi sed de sangre con un pobre caballero que menosprecio su vida al ponerla en juego contra la mia. Entre en una taberna y la fortuna o tal vez desgracia hizo encontrarme con ella, la mire detenidamente deleitandome por su belleza, como poseido que dirigi hacia ella, la salude y me respondio. Pregunte por su caza de aquella noche, de momento dos presas me respondio ella, le dije que se las dejaba para ella a mi no me interesaba ensuciarme las manos, se rio y respondio con su mirada seductora que sus armas no requerian ensuciarse las manos, esperaba que las presas al menos fueran inteligentes de no caer en las garras de esta femme fatale, pero ella se compadecio de que sus inteligencias eran lo de menos y poco precavidos, a decir verdad yo tampoco lo fui al haberle enseñado ya cuatro de mis cinco sellos de restincion, le explique que era un experto en magia negra y que fui adistrado por el que sin duda serie el mejor mago de todos los tiempos, Liath miro para otro lado sin mostrar interes, eso me molesto, la mire fijamente a sus ojos como si quisiera matar su orgullo pero me desafio con su mirada y sonrio sin mostrar ningun tipo de respeto, le pregunte si me tenia miedo y ella me respondio con una sonrisa mas amplia, de sus labios salieron palabras firmes por las que me dejaban a entender que no me temia a mi ni a ningun vampiro, decia la verdad, no le temblaron las palabras.
Me rei y como de costumbre recurri a alguna de mis frases, le dije que si te bebes la sangre de tu enemigo aprendes a no temerle e incluso que si te comes su carne adquiririas sus habilidades, Liath respondio que preferia bañarse desnuda en la sangre de sus enemigos, era mucho mas placentero y seductor, Liath se recreo en sus palabras como si mi misma sangre se deslizara por su cuerpo, entrecerraba los ojos imaginandoselo mientras yo contenia mis deseos mas bajos. Me vino a la cabeza el nombre de una mujer que hacia lo mismo, creia recordar que su nombre era Erszebet Bathory, apodada la condesa sangrienta de la cual se decia que desollaba a jovenes chicas para bañarse en su sangre y recuperar su belleza y juventud; se rio divertida de contarle aquellas leyendas y me respondio que tal vez serian familia, yo tratando de responder con sus mismas armas la halague diciendole que no necesitaba bañarse en sangre para estar bella, Liath se rio picaramente y se extraño de mis palabras.
La note algo inquieta y me disculpe si la molestaba pero me dijo que no, que solo vigilaba a sus presas pero que yo era mucho mas interesante, me entro curiosidad por la identidad esas almas perdidas en un mar de seduccion que inevitablemente los conduciria a un acantilado terminado en la hoja de una espada, Liath me respondio que sus nombre eran Boromir y Lord Lothur que habia sido antiguo mentor de ella, se mostro curiosa de preguntar por sus nombre pero aquella noche un joven me habia retado, Su nombre creo recordar que era Guilles, me dijo que era un joven inexperto que andaba buscando fama pero que no era consciente de lo que conllevaba retar a otro caballero, no me apetecia matar a un simple humano y menos despues de haberme bebido la sangre de otro caballero que resulto ser una decepcion.
Liath se levanta, yo la acompaño, me dice por que la sigo que tengo un reto, le respondo que me es mas atractivo su peligro que la espada de un joven novato, Liath se rie y me dice que si la considero peligrosa, yo le respondo que si, que seria una imprudencia no tener cuidado, ella se abalanza sobre mi y me da un beso en los labios, le respondo que no me seduzca que no queria un viaje al infierno pasando primero por una noche de placer entre sus brazos, le digo que me odia pero ella me aclara que no tengo motivos para odiarme. Tenia miedo de enamorarme de ella, no podia ser, yo desearia hacerla mia para siempre pero se que ella no lo seria, no hay cadenas para contener su pasion, le digo que solo deseaba ser su compañero y amigo de caza, ella se extraña y me pregunta que por que solo amigos, le respondo que era un vampiro solitario, Liath sonrio y dijo que ella tambien era solitaria y que no se ligaria a nada; que sus anteriores maridos empezaron a odiarla y despues se enamoraron de ella, reflexionando de que del amor a el odio hay un paso y ha la locura otro.
Caminamos por la senda que salia del poblado sin darnos cuenta que habiamos dejado atras el poblado, de repente, Liath desenvaina su espada y se adentra en el bosque, me indica que la espere. Paso el tiempo y el bosque permanecia silencioso, me adentre en el para saber la suerte que habia corrido mi compañera, el bosque permanecia sereno, note el olor a sangre derramada, me encontre los cuerpos sin vida de dos licantropos, desollados por la espada de Liath pero sin rastro de ella, sigo caminando y encuentro un rastro de sangre humana, tal vez la de ella, al final la encuentro en un arbol, tendida en el suelo y desmayada con tres licantropos a su alrededor discutiendo como repartirse el festin, me alejo con cuidado para que no se percaten de mi presencia pero demasiado tarde. Empiezan a seguirme, aceleran el paso y embisten contra mi con las fauces abiertas, yo desaparezco rompiendo el primer sello de restincion y transformandome en un enjambre de bichos y gusanos, uno de ellos sigue detras de mi mientras que manda a los otros dos cojer a la chica y llevarla a un lugar seguro para devorarla. Me rio a carcajadas que resuenan por todo el lugar, un licantropo creia que podria conmigo, reaparecezco ante el, me propone un trato ya que no les interesa su sangre pero para mi su vida es mas valiosa y no acepto, saco mis dos pistolas y lo apunto, les grita a sus esbirros que maten a la chica sin compasion, yo rompo de nuevo mi primer sello de restincion y los pierdo en una densa niebla que los atrapa inevitablemente a una muerte segura, pero los dos licantropos estan demasiado cerca y se disponen a devorarla, aparezco ante ellos y me arrancan los brazos con sus garras para despues devorarme solo dejando mi cabeza, el otro licantropo aprovechando el festin de sus esbirros se lleva a Liath a un lugar seguro para devorarla. Los licantropos se rien del festin que le habia ofrecido pero no sabian lo que les esperaba, el bosque se oscurece mas aun, la luna se tiñe de un color rojizo, del bosque empieza a resonar una risa cada vez mas proxima, los licantropos sienten algo en sus entrañas que les hace vomitar, vomitan sangre, pero no es su sangre, mi cuerpo puede tranformase en lo que desee, la sangre derranada se dirige hacia mi cabeza y rompo el tercer sello de restincion volviendo a la vida, me recompongo como si mis miembros no hubiesen sido destrozados, mutilados ni devorados, sonrio ante ellos con cara incredula de no creer lo que veian, saco mis dos pistolas y disparo a uno de ellos matandolo en el acto, el otro sale huyendo despavorido del cruel desenlace de su desdichada vida, rompo el segundo sello de restincion he invoco a la bestia Cronwell, salgo detras de el para darle caza y devorarlo sin dejar un triste pedazo de su existencia, lo devoro en un ritual de agonia y dolor que lo llevaria sin lugar a dudas al infierno.
Me percato de la huida del licantropo que estaba al mando, se habia llevado a Liath, lleno de ira inicio la busqueda, a lo lejos observo un destello, me acerco y veo su daga, camino varios pasos y oigo un grito que es ahogado, Liath estaba en peligro, el licantropo habia mordido su hombro con sus fauces, corro como alma que lleva el diablo hasta que los encuentro, el licantropo se da la vuelta y le digo que la deje a ella y se enfrente a mi, Liath con las ultimas fuerzas que tiene atraviesa la garganta de la bestia que cae muerta, ella malherida y perdiendo muchisima sangre se desmaya.
sábado 27 de enero de 2007
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3 comentarios:
Era joven e ignorante por aquella época, en estos momentos los habría eliminado en un suspiro. Pero bueno... aún así, gracias por haber salvado, en aquella ocasión no tube tiempo de agradecértelo. Pero no te acostumbres, no te las volveré a dar. Hasta luego, baby
A veces, desde la bestia mas fiera hasta la criatura mas inocente necesita la ayuda de alguien. No tienes que agradecermelo simplemente lo hice por hacerme respetar.
Hasta la vista, joven ignorante.
Me gustó tu escrito, y más por el protagonista, se comporto como un caballero al salvar a su amada.
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