viernes 4 de marzo de 2011

Capítulo 32

En aquella callejuela de mala muerte se iba a librar una batalla, el bullicio de la gente silenciaría el choque de nuestras espadas. Pero mi contrincante no era normal, no olía a humana, entonces al sonreír me dí cuenta, sus colmillos brillaron en la oscuridad con el reflejo de la tenue luz de la luna.

Me sorprendí de saber que no era el único vampiro al servicio de la organización Hellsing, ella se presentó educadamente con su nombre Zavodnica, por mi parte hice lo mismo y tras ello desenvainó sus espadas, su brillo era azulado por lo que sus hojas no eran normales; acepté el reto desenvainando mi espada sin perderla de vista, entonces ella inició una extraña danza con sus dos espadas curvadas, sus movimientos eran suaves pero rápidos, podía infundir la confusión de su contrincante; empezó a avanzar paso a paso sin dejar de realizar aquella siniestra danza con sus espadas que contaban el aire, las sombras y la escasa luz ayudaban en su ritual ya que parecía acercase lentamente cuando en realidad sus movimientos la aproximaban rápidamente hacia mi.

Dejé que se aproximase, tenía curiosidad de saber su estrategia, cuando estuve a su alcance despareció ante mi, sus movimientos eran felinos, sincronizados, calculados y a la vez sensuales; de nuevo apareció a mi espalda, a distancia, acercándose de nuevo con su extraño baile de noche, y cuando estuvo de nuevo a mi alcance volvió a desaparecer de nuevo para situarse a uno de mis lados, su danza tenía alguna extraña razón que no llegaba a comprender.

Realizó este movimiento repetidas veces hasta que por cansancio o por que me estaba hipnotizando ataqué pero no la alcancé, era espléndidamente agil, sus pies no pisaban el suelo, lo acariciaban casi sin tocarlo.

La noche avanzaba mientras nos batíamos en duelo, o compartíamos aquella extraña velada, mi espada se impacientaba por probar su sangre, ella seguía con su danza macabra mientras me confundía, entonces, en uno de sus aproximaciones atacó, realizó un giro tan rápido que apenas pude verlo y logró cortarme en el pecho rasgando mi vestimenta e incluso en el cuello me hizo un ligero arañazo que sangró ligeramente. Tras esto ella se alejó, complacida, sonriendo perversamente, disfrutando de aquel momento, envainado sus espadas para mi sorpresa y lanzándome un beso de manera picaresca; su extraño comportamiento me desconcertó, ella se acercó para con tono burlesco decirme que por mi sangre corría un potente veneno, extraído de un antiguo demonio y que me quedaban pocos días de vida a menos que encontrará su antídoto.

Viendo su aparente victoria la dejé hablar, de nada servía en ese momento atravesarla con mi espada si no descubría mi antídoto; en aquel momento, ella descubrió su brazo tras la cual se veía una piel blanca y fina, con un dedo señaló una de sus venas, con voz calmada y sensual dijo que el antídoto era la sangre que corría por sus venas, su fría pero ardiente sangre.

Después de aquello volvió a cubrir su brazo desnudo y con mirada seductora sonrió para decirme que nos veríamos en la ciudad de Pravice donde se encontraba la fortaleza de Hellsing antes de tres días ya que el veneno sería efectivo en ese plazo, tras aquello desapareció entre las sombras y nieblas del lugar quedándome con la miel en los labios.

Aquello me enfureció pero a la vez me atrajo sobremanera la idea de acabar con ella, bebiéndole hasta la última gota de su sangre, no pude contener mi apetito y tras buscar algún pobre infeliz que saciara mi sed aquella noche lo encontré, se trataba de una joven chica, no tendría más de quince años pero ya poseía el cuerpo de una mujer, siempre sentí debilidad por la sangre femenina es mucho más dulce; por la forma que vestía se trataría de alguna camarera o posadera lo cual confirmé cuando olí su delicado cuello que desprendía el inconfundible olor del vino; clavé mis colmillos para absorber su ánima entonces como solía pasar vi sus recuerdos en su sangre, entonces pude ver de nuevo a Liath montada en un caballo de color marrón y brillo castaño paseando por las calles de aquella ciudad, como había pedido una habitación a aquella chica que tuvo la mala suerte de cruzarse aquella noche ante mi; tiré su cuerpo marchito al suelo y corrí hacia la taberna donde trabajaba para ver si seguía allí Liath pero no estaba, ni ella ni su caballo en los establos, parece que se había marchado hacía poco en alguna dirección que no pude saber, maldiciendo su traición.

Nota del autor: bueno como de costumbre, significado de nombres; "
Zavodnica" significa vampiresa en croata y el nombre de la ciudad "Pravice" significa justicia en esloveno, para que lo sepáis XD.
Otra noticia, voy a reeditar los primeros capítulos de este relato, los publicare en la página www.actadiurna.es, ya que al principio no tenia muy claro como enfocar la historia y tal vez este en disonancia con el actual contexto.
Sin más me despido, nos leemos.

2 comentarios:

angel azrael dijo...

cuando vas a escribir el capitulo 39 o le vas a segir la istoria en serio eres fantastico

Lord_Alucard dijo...

Hola, gracias por leerme y por los halagos. Respondiendo a tu pregunta si que continuaré la historia, de hecho esta próxima semana intentaré escribir un par de capítulos más ya que tengo un pequeño descanso entre los estudios y aprovecharé, además que ya hacía tiempo que me rondaba por la cabeza como seguir la historia y tengo algunas ideas que deseo plasmar en las historia.

Un saludo y gracias por la paciencia